Tia Vicenta

Estatuto del perro

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Artículo 1º- Los perros pueden ser:

a) Perros propiamente dichos

b) Perras propiamente dichas

Art. 2º- Todo perro sin distinción de sexo tiene derecho a un menú diario, que no podrá serle disminuido mientras observe buena conducta y que consistirá en un kilo de lomo, palomita, nalga, vacío, falda, tira, cuadril o pesceto a elección del interesado. El perro que en este aspecto se creyera defraudado por su amo, tendrá abierta la vía judicial para interponer si así lo deseare, el correspondiente recurso de hábeas corpus. En ningún caso se admitirá al dueño del recurrente defensa alguna fundada en el constante aumento del precio de la carne porque lo mismo pasa con el pan, la leche, el café con leche, la manteca, la verdura, el queso, la fruta, los claritos, la luz, el gas, el teléfono, la permanente, los remedios, el transporte, la peluquería, la manicura, los fideos, las dietas de los legisladores, el cine, el teatro y los huevos, sin que por eso nadie diga nada.

Art. 3º- Los dueños no podrán obligar a sus respectivos canes a que se las rebusquen en los cajones de basura, porque en los cajones de basura de ahora no hay más que papeles.

Art. 4º- Todo perro podrá exigir de su propietario que le saque a dar un paseo matutino y otro primera vermut, cada uno de los cuales constará  de no menos de 15 árboles.

Art. 5º- El perro que, cruzándose con otro perro en la calle, no lo saludare, será tenido como un maleducado. El saludo revistará cualquiera de las formas admitidas para tales ocasiones por la cortesía y las buenas costumbres.

Art. 6º- Los perros no están obligados a tener opiniones políticos. Pero los que simpatizan con los principios rectores con el partido Cívico Independiente usarán mantita durante la estación invernal. Nadie podrá ser molestado por este toque chic.

Art. 7º- Cuando el perro sea partidario del Doctor Miguel Zavala Ortiz usará mantita con dos tajitos.

Art. 8º- Prohíbise a los perros en general ladrar al paso de un perro de policía llamándole Gestapo. Ocurrido el incidente, el ofendido está autorizado para arrojar al agresor una o más bombas de gases lacrimógenos.

Art. 9º- Los perros hallados en la calle sin documentación serán conducidos a la perrera bajo la sospecha de organizar un complot nacionalista-peronista en conversaciones con los comunistas. Acto seguido, se licitarán diez nuevas concesiones petroleras.

Art. 10º- Los perritos bandidos podrán viajar de Buenos Aires a Asunción, de Asunción a Caracas, y de Caracas a Ciudad Trujillo sin necesidad de visación consular.

Art. 11º- En defensa del buen nombre y honor de la raza canina, destiérrese para siempre la expresión: “tiene cara de perro”, aunque el aludido sea un jefe de oficina que la tenga a más no tener.

Art. 12º- Institúyese un premio anual de $100 que se otorgará al alumno que escriba la más bella composición al original tema “El perro es el mejor amigo del hombre”. Conocido el veredicto del jurado se realizará una tocante ceremonia que presidirá el Señor Ministro de Educación y demás autoridades nacionales, provinciales y municipales y en la que harán uso de la palabra el niñito premiado y el Doctor Alfredo Palacios en representación de las juventudes de América. Al término de la reunión se rifará un cachorrito, que lo sacará un sobrinito de la directora.

Art. 13º- Todo perro que se llame Lulú o Sultán podrá presentarse ante el Juez Civil de turno pidiendo que se le cambie de nombre. Oídos el Señor Asesor de Menores y el Señor Agente Federal y previo informe del Registro de la Propiedad sobre inhibiciones el Juez autorizará el cambio publicándose los edictos de la ley en el Boletín Judicial y otro diario de la localidad.

Art. 14º- Los premios que no pertenezcan a una raza determinada serán considerados chusmas y excluidos de todo contacto con los perros bien.

Art. 15º- No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, el perro que hubiere amasado una férrea fortuna en el ejercicio del comercio, la industria, o la banca podrá alternar con los perros de buena familia concertando con los mismos las fiestas e invitaciones recíprocas a que hubiere lugar, sea en su dúplex, sea en su yacht, sea en su quinta con pileta.

Art. 16º- Cuando un perro, discutiendo con otro, le dijere: “Usted es un gato”, este último, sin perjuicio de contestarle: “Más gato será su abuela” y de tirarle unos tarascones de emergencia, podrán mandar los padrinos al primero exigiéndole explicaciones, o, en su defecto, una reparación por las armas. Reunir los representantes Kennel Club, resolverán que el supuesto agresor no quiso de ninguna manera agredir al agredido y que los dos son perfectos perros, firmándose para constancia, dos actas de un mismo tenor.

Art. 17º- Los perros rabiosos serán tenidos como opositores y privados, por lo tanto, de los derechos políticos que de otra manera les hubieran correspondido.

Art. 18º- Reconócese la existencia legal de una categoría especial de perros filántropos, cuya principal misión será la de salvar a los bañistas imprudentes, ayudar a los niños a cruzar la calle,  vérselas de hombre a hombre con los asaltantes de mala catadura (porque si no, no), proveer de barrilitos de coñac a los alpinistas perdidos en la nieva, etc.

Art. 19º- Las señoras ancianas – vulgarmente llamadas viejas- están autorizadas a testar en favor de sus perritos, los cuales serán generalmente blancos tirando a amarillos. Producido el correspondiente óbito, los sobrinos de las mencionadas señoras podrán impugnar el testamento alegando el avanzado estado de taradez de la benefactora y la captación de voluntad de que fue víctima por parte del beneficiado.

Art. 20º- Prohíbese a los perros acercarse a los paredones que son de uso exclusivo de los caballeros y las señoritas habitués.

Art. 21º- Los perros gozan, como todos los habitantes de la república, del derecho de agremiarse, sin perjuicio de ser intervenidos por el Ministerio Interino de Trabajo en salvaguarda y garantía de los postulados democráticos que deben regir las instituciones del país.

Art. 22º- Todos los perros son iguales ante la ley. No podrán ser juzgados por convicciones especiales, ni sacados de sus jueces naturales, ni condenados sino en virtud de sentencia fundada en ley anterior al hecho de la causa. No obstante la igualdad consagrada en la primera parte de la presente disposición, los perros que acostumbraren a llevar a sus amos el diario en la boca podrán ser señalados por sus congéres con el calificativo de olfas.

Art. 23º- Ningún perro podrá decir a una perra: “Sos una perra” sin exponerse a que ésta le pegue una merecida cachetada. Conducidos ambos a la seccional, el perro en cuestión será invitado a retractarse y, no haciéndolo, se le iniciará el pertinente sumario de prevención por escándalo, ebriedad, ultrajes al pudor, injurias, calumnias, desacato, resistencia a la autoridad, sabotaje, huelga ilegal, asociación ilícita, corrupción y preparación para la rebelión. En cuanto a la perra, será debidamente desagraviada por el Oficial de Guardia quien le pedirá el número de teléfono por si hubiera alguna novedad que comunicarle.

Art. 24º- Atenta a la inminente era de prosperidad anunciada, recomiéndese a los hombres que tengan un poco más de paciencia y que no vayan a comerse los perros. En todo caso, comenzarán por hervir cinturones, zapatos, guantes y otros cueros de fácil digestión.

Art. 25º- A los efectos previstos en la última parte del artículo anterior, el Capitán Alsogaray transmitirá por TV algunas recetas interesantísimas. De paso, anunciará el alza de no menos de 117 productos conocidos en la Antigüedad con el nombre de alimentos.

Art. 26º- De forma.

Publicado en revista Tía Vicenta, año III, Nº 122, 8 de diciembre de 1959.

 

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